La luz se detiene en las orillas abstractas, en la soledad
enferma
Donde la sombra humedece los días,
Y hay una noche que se desprende del árbol, la flor antigua
Que es negra
Y es blanca
Y que está tatuada en tu piel para siempre.
Yo me inclino en los instantes y encuentro sus abismos,
Leo y releo tu voz que habla con palabras luminosas
Cada vez que enciendo la lámpara,
Cada vez que eres inmóvil ante la pureza de mis movimientos.
Enceguecido he ido encontrando en tus gestos muchos
sermones
Sobre el amor.
En un cuarto oscuro espero que tus párpados se abran,
Que el viento silbe sobre las hojas y las tumbas, que se
desangre
El crepúsculo, que se escuche el relincho de un animal
asombroso.
Un ojo en mi mano cóncava
Y otro en el sueño
Esculpo las sombras que te envuelven,
Las sombras torturadas por la belleza del relámpago.
Ahora serás para mí un mármol distanciado del tiempo.
Serás para mí ese instante donde tus labios tendrán
Sólo una palabra
Para decir todas las cosas, una palabra silenciosa para llamarme.
¿Qué sabes tú de la noche?
¿Qué me dirás de la noche cuando se apague esa bujía
Y no me distraiga de la negrura el vuelo de los insectos?
Amanecerá en una fotografía donde eres bañada
Por el torbellino de los árboles que te despiertan
En la mañana.
Llevarás siempre la canción de ese parque en tus ojos verdes
Por la ciudad.
Hay una banca roja donde antes había un caballo.
Es como si en ese lugar hubiera quedado una herida.
F.D.
Escrito por mi compañero y artista de la pluma Fernando Denis con el cual pueden contactar en facebook y en su grupo de la misma web deniseos y asi poder ver mas de su obra literaria.
La fotografia es de su servidor afox, y es mi sueño hecho realidad...
















